Como almas que se encuentran mientras nadan en la inmensidad del universo.

Rocío Megía

¿Para qué practico Bowspring?

 

Practico para acallar mi mente, para recordar que lo natural es la abundancia y el amor. Practico para abrazar mis emociones, conocerme y comprender cómo me siento. Practico para tener una salud poderosa, un cuerpo fuerte, ligero y ágil.

 

¿Cómo lo hago?

 

Con conciencia y responsabilidad. Toda actividad de mí día a día lleva la alineación Bowspring por bandera. Además, entreno dos o tres veces por semana, voy variando la intensidad del ejercicio en función de cómo me encuentro en ése momento. Respeto y honro mis procesos.

 

¿Qué es lo que hago exactamente?

 

Presto atención a mis pensamientos, no trato de cambiarlos, simplemente los observo. Pongo el foco en aquello que tengo no en lo que no tengo. Agradezco y me reconecto con el Amor que soy, que somos. Soy consciente de que mis pensamientos generan sensaciones, emociones en mi ser. Escucho lo que vienen a decirme. Si me encuentro mal, el Universo me grita “por ahí no es”, y vuelvo a concentrarme en la abundancia de abundancia y no en la abundancia de escasez. Vivimos en un Universo tremendamente abundante. Entiendo que aquello en lo que más pienso se materializará en mi emoción y lo traducirá mi cuerpo. Atiendo y mimo mi cuerpo, como el hogar que es. Mantengo las tres curvas naturales de mi espalda, creo firmemente que aquello que no va ad hoc a la naturaleza, tarde o temprano, termina por desaparecer, y empleo un algoritmo con 10 acciones básicas que no sólo uso en mi práctica de yoga, sino que camina conmigo desde que me levanto hasta que me acuesto.

Lo primero que aprendemos con el sistema Bowspring es a estar de pie, a caminar o a sentarnos. Sin una buena higiene postural no podríamos hacer posturas más complicadas pues perderíamos alguna de las 10 áreas. Así que, lo primero que vamos a cultivar es una postura saludable, una plantilla que puedes llevar a todas tus tareas diarias, ya sea montar en bici, agacharte, sentarte frente al ordenador, conducir o escalar el Everest. Después, iremos avanzando en katas, pequeñas secuencias, de menor a mayor nivel de dificultad.

 

¿Por qué ha cambiado radicalmente mi vida?

 

Cuando tuve a mi primera hija me di cuenta que no tenía herramientas para ser mi mejor versión como mamá. El desarrollo personal que tengas tú se traduce en el equilibrio que van a tener tus hijos. Así que el mejor regalo que le podemos hacer a aquellos a los que amamos es cuidarnos y trabajarnos nosotros. Decidí formarme como profe de yoga para niños en la Escuela Om Shree Om, lo que viví en aquella sala fue tan transformador que mi vida jamás volvería a ser la misma. Aprendí a conectarme con mi niña interior, a perdonarme y amarme tal cual soy,  aprendí nuevas metodologías alternativas, valiosas técnicas de comunicación para interactuar con los niños como iguales, y por tanto, también con los adultos (no somos tan diferentes), asimilé una nueva alineación llamada Bowspring preparada para personas de cualquier edad o condición física, que podías mantener durante todo el día para una salud óptima.

Comencé a implementar el método Bowspring primero dentro de mi propia tribu, lo fascinante es que ¡para mis hijos era algo natural! No concebían meter el coxis o híper extender las piernas, saltaban ligeros, caminaban empoderados, se agachaban correctamente… lo que me hizo pensar en que los niños nacen con una alineación saludable, manteniendo sus curvas, activando el glúteo… y es el sistema y nuestros hábitos poco saludables los que nos llevan a encorvarnos, a llevar los hombros hacía delante o hacía atrás, a caminar con los talones… Y esto nos lleva al siguiente portal: si podemos inspirar a los niños con este increíble método, que para ellos es tan natural como reír, tenemos la responsabilidad de recordarles a los adultos que tienen que tomar las riendas de su propia salud (mente, corazón, cuerpo). Realicé la formación de profesores para adultos siguiendo esta metodología de vanguardia, y hoy en día me siento profundamente feliz de acompañar a tantos seres en su camino de despertar.

El Bowspring me ha enseñado a mirar con otros ojos. Ahora observo con compasión mis viejos patrones y gracias a ello puedo cambiarlos, me ha enseñado a soltar y aceptar las emociones que tengo, a digerir mis pensamientos y redirigirlos hacia donde quiero, me ha cambiado radicalmente el cuerpo, la parte posterior de mi cuerpo ahora está fuerte y la parte delantera abierta y empoderada. He aprendido a respirar, a bajar pulsaciones, tanto cuando la práctica se vuelve ardua como cuando en mi vida cotidiana hay algo que me saca de mi centro.

OS podría contar miles de razones más… pero prefiero que lo descubras por ti mismo. Ven a probar una clase gratuita, no tienes nada que perder y mucho conocimiento que ganar. Ábrete a la experiencia de descubrir algo nuevo con mente de principiante, una metodología revolucionaria. Si a mí me cambio la vida, ¿por qué no te la va a cambiar a ti?

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